












La presencia de toxinas asociadas a la marea roja obligó a establecer restricciones sanitarias para la recolección, comercialización y consumo de moluscos bivalvos en sectores del Canal Beagle y en toda la costa atlántica fueguina.
En el Canal Beagle, los últimos análisis realizados detectaron concentraciones de toxinas por encima de los límites permitidos en moluscos provenientes del sector denominado Baliza Dirección - Zona 2. A partir de estos resultados, se dispuso reforzar los controles y realizar nuevos muestreos para seguir la evolución de las condiciones sanitarias.
En ese sector también quedó suspendido el despacho directo de productos y prohibida su comercialización. La mercadería deberá ser sometida a controles de laboratorio por cada lote y permanecerá retenida hasta que se confirme que reúne las condiciones necesarias para su consumo.
Por otra parte, en la costa atlántica se llevan adelante tareas de monitoreo, extracción de muestras y análisis desde San Pablo hasta el área de influencia de Río Grande. Estos procedimientos buscan evaluar cada sector y establecer cuáles reúnen los requisitos para obtener la certificación sanitaria correspondiente.
La prohibición se mantendrá en todo el litoral atlántico hasta que los resultados de laboratorio permitan habilitar formalmente las zonas de extracción. En el caso del Canal Beagle, las restricciones también continuarán vigentes hasta nuevo aviso.
Ante esta situación, se recomienda a la población adquirir moluscos únicamente a través de recolectores y pescadores habilitados, y exigir los certificados de aptitud sanitaria emitidos por el laboratorio correspondiente.
Una de las principales advertencias es que las toxinas de la marea roja no desaparecen con la cocción. Por este motivo, hervir, cocinar o preparar los moluscos de distintas maneras no elimina el riesgo de intoxicación, por lo que su consumo sin certificación sanitaria puede representar un grave peligro para la salud.