El obispo de pobres y migrantes de Perú regresa a su país adoptivo como León XIV

2026-10-27 09:58:17 - MUNDO

Por Marco Aquino

ZAÑA, Perú, 27 oct (Reuters) - Mientras el papa León XIV se alista para regresar a Sudamérica en pocos días, muchos peruanos lo recuerdan como el sacerdote que ayudó a alimentar a familias afectadas por el COVID-19, entregó asistencia tras graves inundaciones y acompañó a los migrantes que buscaban refugio en la tierra que lo adoptó.

Cuando la pandemia vació las calles del norte del Perú y una de las cuarentenas más largas del mundo desabasteció a miles de hogares, el entonces obispo Robert Prevost impulsó la apertura de un comedor social, ‌en 2020, en el pequeño pueblo de Zaña.

"Nos dio un ejemplo de caridad humana, y nosotros preparábamos el 'aguadito' con fe", recordó Betty Burga Campos, en referencia a la sopa tradicional de arroz, carne y verduras que servían los voluntarios durante la crisis.

Prevost dejó Perú para ir a Roma tres ‌años después, luego de que el papa Francisco lo designó para dirigir una importante oficina del Vaticano encargada de recomendar candidatos para el nombramiento de obispos en todo el mundo.

Tras ascender de misionero a cardenal en Perú, y finalmente a Sumo Pontífice el año pasado, el papa de 71 años se dispone a regresar al país donde se nacionalizó y forjó algunas de las relaciones que definieron su ​ministerio, semanas después de someterse a una cirugía por un cáncer de pulmón localizado.

El Vaticano confirmó el lunes que su gira por Sudamérica del 6 al 17 de noviembre se mantenía dentro del calendario.

En el norte peruano, los gobiernos locales están restaurando iglesias y los residentes se alistan para las celebraciones por su visita, que también incluye paradas en Uruguay y Argentina.

Los peruanos recuerdan a León por sus botas de goma embarradas, los extensos viajes que hizo por la accidentada geografía del país y su entrega absoluta para ayudar a personas en crisis.

"Se había hecho un peruano, hasta en su manera de hablar; no tenía tanto ese acento americano. Era más peruano que el ceviche", dijo José Zamora Romero, sacerdote de la región norteña de Lambayeque, quien lo conoce desde hace años.

Su visita se producirá en momentos en que la población de adultos de Perú que dice ser católica ha caído del 76% al 67% en una década hasta 2024, según el Centro de Investigación Pew. El descenso suele vincularse a los cambios sociales y a la desconfianza en ‌las instituciones del país, tras años de crisis política con nueve presidentes en la última década.

Prevost llegó al Perú ⁠en 1985, a los 30 años, al pueblo de Chulucanas, y dejó el país en 1999. Tras años residiendo en Estados Unidos y trabajando en Europa con su orden agustina, regresó a Perú en 2014 y se convirtió en obispo de Chiclayo en 2015. En 2023, el papa Francisco lo llevó al Vaticano. Ese mismo año fue nombrado cardenal y en 2025 fue elegido para León XIV.

SIN LÍMITES

En la calurosa Lambayeque y sus cercanías, donde la agricultura es el pilar de la economía, los residentes y sacerdotes ⁠evocan a un clérigo que parecía estar siempre en movimiento.

Muchos recuerdan a Prevost montado a caballo para visitar comunidades andinas aisladas. Otros, cuando él mismo conducía cientos de kilómetros para ir a la capital del país.

"Puedo decir que su hobby era conducir", afirmó Zamora Romero. "Y sé que él enseñó a algunos sacerdotes a manejar para que pudieran sacar la licencia. Él personalmente iba, los orientaba, y todos aprobaban el examen".

Ese enfoque práctico se hizo evidente en las emergencias, como las graves inundaciones relacionadas con el fenómeno climático de El Niño que azotaron Perú en 2023. Ese año circularon en las redes sociales fotos de Prevost con botas de goma hasta las rodillas, mientras brindaba ayuda humanitaria.

"Cuando ocurrían estas catástrofes o fenómenos naturales, él estuvo en ​primera ​línea para llevar la ayuda que la población necesitaba", afirmó Jorge Villegas, sacerdote de la parroquia Señor de los Milagros de Campodónico, en Chiclayo, donde se espera una reunión del papa con ​los religiosos de la zona.

Los residentes señalan esos momentos como la prueba de un obispo que prefería la acción a la ‌visibilidad.

"No era tanto de estar con la prensa, estaba más con los pobres y en los conflictos sociales", destacó Verónica Castillo, periodista de Chiclayo que presenció su intervención durante un conflicto laboral en 2015. "Era un obispo que intervenía, que tomaba acción, y eso la población lo recuerda".

Castillo afirmó que Prevost ayudó a mediar en una protesta prolongada de trabajadores contra una empresa azucarera que se tornó violenta, dejando al menos un muerto y decenas de heridos, según los informes policiales de la época.

El regreso del papa también ha reavivado las esperanzas entre los católicos de Eten, un distrito de Chiclayo, de que pueda impulsar una larga campaña para lograr el reconocimiento del Vaticano al milagro eucarístico de la ciudad.

Como obispo, presentó a Roma miles de testimonios de fe vinculados a una aparición de 1649, en la que los devotos dicen que la imagen del Niño Jesús apareció en una hostia consagrada.

ASISTENCIA A REFUGIADOS

Prevost también tuvo sensibilidad con los migrantes. Perú alberga la segunda mayor comunidad de la diáspora venezolana del mundo, después de Colombia, con más de 1,5 millones de personas. Muchos llegaron sin documentos y viven en zonas marginadas que carecen de servicios básicos y atención médica.

En 2018, Prevost fundó una organización católica en Chiclayo para ayudar a los recién llegados al país.

"Estaba muy identificado; él se ponía en primer lugar como migrante y sabía ‌cómo era la situación", dijo Augusto Martínez, líder de la ONG de apoyo a migrantes venezolanos.

Desde entonces, el grupo ha ayudado a miles de venezolanos, como Lisbeth Coromoto Díaz, quien llegó ​con dos pequeños hijos.

"Apoyó a los migrantes sobre cómo tener una vida digna acá dentro del Perú", dijo Coromoto Díaz, quien recibió asistencia en Chiclayo. "Fue cercano a nosotros porque se encargó de darnos ​apoyo. Incluso oficiaba la misa en honor al migrante".

El pueblo de Zaña que visitará el Papa, fundado en 1563 por los conquistadores españoles, tiene una historia ​de migrantes africanos y en 2017 fue reconocida por la UNESCO como Sitio de la Memoria de la Esclavitud y la Herencia Cultural Africana.

Como papa, León XIV ha pedido que los migrantes sean tratados con dignidad y ha condenado la trata de personas. También ‌ha criticado las políticas antimigratorias, incluidas las impulsadas por Donald Trump.

El propio Prevost ha evocado el peso de Perú en ​su vida.

"Cuando tenía cinco años, no sabía dónde estaba el Perú, pero un tío ​que trabajaba acá y mi tía me regalaron un chullo, de esos a colores que hay en la sierra andina", afirmó. "Entonces, mi formación peruana empezó a una edad muy tierna".

A días de la visita, las autoridades turísticas promueven rutas que conectan con las zonas donde vivió y trabajó, mientras que los pequeños y medianos negocios de souvenirs en el país —como gorros, llaveros, pines, medallas y artesanía andina— parecen florecer a medida que se acerca la llegada del papa.

En el escaparate de una tienda en el emporio comercial y textil de Gamarra, en Lima, una camiseta muestra a León sonriendo mientras disfruta de ​un plato de comida peruana.

"Tenemos al papa animado, tenemos al papa gastronómico deleitando el rico ceviche o el pollo a ‌la brasa. Tenemos también el de 'El papa y la papa son peruanos'", dijo la diseñadora Victoria Quiñones, mostrando una variedad de prendas.

Quiñones proyectó un aumento del 200% en sus ventas y en la carga de trabajo, y comentó que ya se estaban agotando las telas para confeccionar ​las camisetas con el pontífice.

Cerca de la tienda, María Rodríguez, de 70 años, compraba camisetas para sus hijas, sobrinos y nietos para la visita del papa. "Voy a comprar varias para que toda la familia", manifestó con entusiasmo.

"Las usaré durante todo noviembre porque soy católica, apostólica romana ​y peruana", añadió Rodríguez.

(Reporte de Marco Aquino, con colaboración de Alfredo Galarza y Carlos Valdez de Reuters TV, Joshua McElwee en el Vaticano, Lucinda Elliot y Cassandra Garrison)

Fuente: google.com